El último 28 de junio se había determinado ir a un cuarto intermedio para el 11 de julio. Se suponía que ese día se aprobaría la tan mentada Superliga. El día llegó pero todo sigue como si nada hubiera pasado. Quienes impulsan el proyecto una vez más no consiguieron los votos necesarios y decidieron pasar a un nuevo cuarto intermedio para este miércoles a las 16 horas.

Qué pasó para que hoy no se firmara la pipa de la paz? Tal como se preveía, la negativa del grueso de los clubes de la B Nacional, disconformes con el esquema de reparto de dinero, hizo dilatar todo. Quien tomó la palabra y manifestó su enojo fue Daniel Ferreiro, vice de Chicago y presidente de la mesa del Ascenso. “Nos preocupan los ingresos de la AFA, en este estatuto que nos presentaron no están contemplados. ¿Quién paga los árbitros? ¿Quién paga a la oficina de jugadores? ¿Al doping? ¿La organización? Son cuestiones que no están contempladas”, dijo Ferreiro.

Mientras tanto, el estatuto de la Superliga será presentado este martes a la Inspección General de Justicia esperando tener el visto bueno. Hoy por hoy, la principal traba pasa por el reparto de dinero, que en el Ascenso consideran que no es equitativo. Pretenden 1.569.000 dólares mensuales, cuando desde Primera ofrecen 1.010.000. Esa diferencia buscarán saldarla por medio de un “fondo solidario”, en el cual cada club de la máxima categoría aportaría 200 mil pesos y así se achicaría la diferencia.