Nicolas Kicker continúa sin poder jugar al tenis y no podrá hacerlo hasta fines de mayo de 2021. El 20 de junio de 2018, la Federación Internacional de Tenis (ITF) dictaminó la sanción para el argentino: tres años de suspensión por por arreglar un partido ante Nicolás Lapentti, en 2015. Tras más de un año de conocer la sentencia, el tenista habló sobre lo sucedido en una entrevista a la Unidad de Integridad del Tenis (TIU), la organización responsable de investigar el arreglo de partidos en el tenis.

“En ese momento, estaba 70 del mundo. Jugando Copa Davis, ganando a top-15, llegando a tercera ronda de Australia, ganando a muy buenos jugadores. Tenía una carrera por delante, ese año iba a terminar top-50 pero cometí un error en 2015 por el que me suspendieron. Por un partido, me arruiné la carrera. Lo pagas muy caro”, comenzó el argentino.

Sobre el momento del arreglo de partidos, contó: “Cuando yo era 190 o 200 me costaba mucho porque dependía de mis padres: pagar entrenadores, viajes, lo que implica jugar al tenis. Me costaba mucho. Y no quería depender de mis padres. La primera vez que esta persona me contactó, se me acercó via Facebook, diciéndome que me quería patrocinar, pagarme al mes, darme un coche, y ayudarme en general. Pero después me dijo que eran un grupo de apostadores para amañar un partido. En ese momento no confíe pero en otro posterior, era más vulnerable y decidí aceptar”, relató.

Respecto al partido que perdió a propósito ante el ecuatoriano Giovanni Lapentti en el Challenger de Barranquilla de 2015, señaló: “Recuerdo estar muy nervioso. Me acuerdo que me decía que hiciera ciertas cosas en la pista pero yo estaba muy nervioso. Y cuando estaba jugando, fue terrible porque tenía que tirar fuera a propósito, mi actitud no era la habitual, miraba continuamente al árbitro para ver si sospechaba. Fue horrible, lo pasé muy mal”, subrayó.

Por último, habló sobre la situación que vivió con su hijo: “Estoy suspendido por tres años y entreno todos los días sin saber cuándo volveré a jugar al tenis. Mi apellido quedó manchado y una de las peores consecuencias fue cuando estando con mi hijo de vacaciones me dijo que por qué no jugaba más al tenis. Y fue muy difícil decírselo pero tuve que decirle la verdad. Fue la peor consecuencia de lo que dice”, cerró Kicker.