Cuatro meses después de la victoria de Antonio Fuoco en Abu Dhabi, la Fórmula 2 vuelve al centro de la escena el próximo fin de semana con el inicio de una nueva temporada. Nuevas caras, nuevos diseños de los autos y nuevos sponsors llegaron en la pretemporada para darle a la categoría un lavado de cara.

Acá les dejamos las cinco razones principales por las que la F2 puede ser calificada como un submundo diferente, pese a ser el último paso para los pilotos antes de llegar a la F1.

Dos carreras en vez de una:

A diferencia de la Fórmula 1, en esta categoría los pilotos corren dos veces en el mismo fin de semana. La primera carrera, conocida como Feature, que tiene lugar los sábados antes de la clasificación de la F1, se desarrolla como cualquier otro evento: práctica y qualy los viernes y se corre al día siguiente durante 60 minutos con el sistema de puntuación de 25 puntos.

La segunda, denominada Sprint, tiene un sistema totalmente distinto. La parrilla de largada depende de los resultados del día anterior ya que se decide invirtiendo las posiciones de llegada de la Feature. Al ser un orden aleatorio e intangible, sólo puntúan los primeros ocho pilotos y se corre durante 45 minutos.

La idea de una segunda carrera donde los más lentos del sistema ordinario sean los primeros se debe a la iniciativa de la FIA de que la categoría sea más atractiva para los espectadores. Esta innovación proporciona más adelantamientos, incrementa la chance de tener distintos ganadores a lo largo del año y de extender la pelea por el campeonato hasta la última fecha.

Maniobras más arriesgadas:

Al ser una categoría formativa, por más que sea el último paso antes de llegar a la elite del automovilismo mundial, todos los que participan se están jugando su futuro dentro del deporte. Aquellos que no consigan llegar a la Fórmula 1 se verán obligados a buscar lugar en otras competiciones como IndyCar, IndyLights, la Súper Fórmula o el WTCR.

Es por eso que los pilotos tienen mucha menos cautela a la hora de planificar un sobrepaso o de llevar el auto al límite para rasgar alguna milésima de más. No hay lugar para las amistades, las maniobras políticamente correctas o los espacios tan grandes que se dejan en la F1.

Si bien el espectáculo aumenta con las magníficas maniobras que se han visto a lo largo de los últimos años, el precio es muy alto cuando las cosas no salen según lo planeado.

Grandes prospectos:

La F2 es la principal categoría, casi la única, proveedora de corredores para la F1. Esto no solo se debe a que los autos son prácticamente iguales, con menos potencia y complejidad aerodinámica, sino también porque es la que más se asemeja.

Esta particularidad, sumada a los programas de desarrollo de jóvenes pilotos de los principales equipos de la Fórmula 1, hacen que la grilla esté plagada de talentos que, quizás, podamos ver ascender en los próximos años.

Este es el caso de Nick de Vries, que ya cuenta con algunas victorias en la categoría, Sergio Sette Cámara, que ha peleado por la primera posición en algunas carreras, Sean Gelael, piloto de pruebas de Haas, y Nikita Mazepin, campeón vigente de GP3.

Mick Schumacher:

Es difícil que el apellido Schumacher no genere expectativas en el mundo del automovilismo. Después de que Michael se quedara con siete campeonatos mundiales, el máximo ganador de la historia, pocos pensaban volver a escuchar esas tres sílabas alemanas en un paddock.

Sin embargo, Mick, hijo del Kaiser, llegó para intentar continuar con el legado de su padre. Tras cuatro años en las categorías formativas, dos en F4 y dos en F3, donde se coronó campeón el año pasado, llegó el turno de probarse en el último escalón previo a la F1.

Muchos expertos dudan de su desempeño ya que en sus años de debutante en F3 y F4 demostró que no estaba a la altura y que necesitaba un año más de preparación para asentarse. Pero en 2019 su temporada de novato será distinta ya que fue oficializado como integrante del programa de jóvenes pilotos de Ferrari, por lo que los ojos de la escudería de Maranello estarán puestos sobre él.

Tatiana Calderón:

Pese a que es una de las pilotos con menos credenciales de la categoría, el anuncio de que Tatiana Calderón se uniría al equipo Arden tomó por sorpresa al mundo del automovilismo. No porque fuera una contratación que todos buscaban, sino por el hecho de que se convirtió en la primera mujer en firmar con un equipo de F2 desde el cambio de formato.

En la época de la Fórmula 3000, lo más comparable a la Fórmula 2 actual, habían corrido mujeres como Giovanna Amati, Ellen Lohr y Cathy Müller, pero todas en el Siglo XX.

Así, la colombiana hizo historia sin siquiera subirse al auto. Sin embargo, tiene mucho por mejorar ya que viene de una temporada que rozó lo regular en la F3, donde siempre ocupó los puestos de la parte baja de la grilla y fue eclipsada por Sophia Floersch, la otra fémina de la categoría.