Él siempre estuvo ahí, a su lado o en la otra vereda, pero en la panorámica estaba. Su relación era tensa al principio, pero una noche porteña los encontró -entre comida y bebida- limando asperezas. Cherquis Bialo, en diálogo exclusivo con Gol de Vestuario, reconoce el poder y la impunidad de quien estuvo sentado en el sillón de Viamonte durante más de 35 años: “Julio era capaz de ayudar a dar un golpe institucional en un club sin que nadie se avivara”.

Trajeado, serio, respetuoso y amable: Ernesto Cherquis Bialo de pies a cabeza. En la entrevista no hay que ganar confianza, ni romper el hielo con preguntas suaves, él conoce el género y sabe mejor que nadie por qué está sentado frente a nosotros. Su vínculo con AFA ha sido incansable y su voz está más que autorizada. En sus primeros años como periodista, criticando desde fuera: En​ mis editoriales lo mataba a Grondona,​ porque creía que estaba bien lo que pagaba Torneos. Y yo, que trabajaba en Torneos, veía que el dinero que los clubes recibían respecto al precio del cable era infinitamente inferior”. Para luego convertirse en vocero de AFA, y en una de las personas en las que Don Julio realmente confiaba. ¿Cómo pasó de criticar su postura empresarial del fútbol a trabajar para/con él?

Dos noches bastaron. La primera: un amigo de Cherquis necesitaba una mano -de esas que realmente hacen la diferencia- entre manotazos de ahogado, apareció Don Julio desinteresadamente. Más adelante en el tiempo, meses o quizás años, la noche los encontró en un restaurante por intercesión de amigos en común, y allí se limaron todas las asperezas. “Yo estaba sin laburo y jugado, así que le dije de todo: le hablé del poder,  del liderazgo y del afano que significaba ese fútbol que él vendía a ciegas, a una​ empresa que lo estaba estafando a él y a todo el fútbol argentino​”, recuerda el periodista. Ante la respuesta clara de Grondona: “Demuéstramelo”, el diálogo se fue tornando cada vez más “picante”. Entre otras cosas, Bialo destaca que le dijo: “​Vos sos el número 1 del mundo y usas el poder para echar a un periodista partidario porque te lo pidió el presidente de un club​. ¿Por qué no haces un relevamiento de la recaudación de la televisión real?”. Dos personas, con historias pasadas, se veían las caras y se decían de todo por primera vez. La charla duró varias horas, al punto que la mujer de Don Julio lo llamó a Cherquis preocupada porque su marido no había llegado y siempre lo hacía temprano. A las tres de la mañana la historia se acabó, se despidieron sin ser amigos, pero sí con el diálogo recompuesto.

El vínculo entre ambos comenzó a mejorar, la invitación a formar parte de la AFA estuvo siempre latente. Pero la entrevista invita a hacer un parate en el vínculo entre ellos para crear un espacio de reflexión sobre la gestión de Grondona en la entidad madre del fútbol argentino.  

-¿Fue transparente la gestión de Grondona?

-Pero, ¿qué es ser transparente? Siempre hizo lo mejor. La pregunta de si el gobierno de Grondona fue transparente me supera. Si digo que si, no tengo pruebas. Y si digo que no, tampoco. Eso sí, ​todos los que critican el sistema se beneficiaron con el sistema.

-¿Mostraba todo lo que pasaba?

-La AFA de Grondona no mostraba todo por terceros. Los clubes. La deuda de los clubes. Los préstamos a los clubes. El estado en que estaban los clubes. Grondona jamás hubiera dicho “le prestamos tanta plata a tal club”. Tenía​ códigos, realmente los tenía.​ Jamás iba a comprometer a un tercero. Le​ prestó mucha plata a muchos clubes, y especialmente a uno cuyo presidente recibió el primer llamado telefónico una vez que terminaron las elecciones, y este le confesó: “No me felicite, compadézcase. No puedo abrir el club. Estos dejaron un tendal”. A lo que Grondona contestó: “Venime a ver”. Le dio 100 millones y otros 100 en marzo “para que se levante”.

La pregunta es inevitable, sobre todo por el conocimiento y la certeza que muestra Cherquis ante cada cuestionamiento que se enhebra, claro que con la confianza propia de que la respuesta superará las expectativas:

-¿Grondona, en cierto punto, tenía la potestad o el poder como para hacer descender un equipo?

Nadie hizo tanto como Grondona para que River no descendiera. Es una herida mortal para un presidente de AFA que te descienda River. Es como que te descienda Real Madrid, Barcelona. Es un problema para la economía, para la televisión, el prestigio, para el negocio. Él no iba a mandar para que lo bombeen. Y no hay que comerse la galletita del discurso de Passarella: 57 partidos, 6 torneos, 3 años. Estuvo a un gol de salvarse y tiraron un penal afuera. Echarle la culpa a Grondona es minimizar la cuestión. Los árbitros los puso River. Los dos. El de allá y el de acá. Y Julio además le dijo: “Cómprate un arquero” (por el momento de Juan Pablo Carrizzo).

-¿Eso le dijo Grondona a Pasarella después del descenso?

-No, cuando le pidió los referees le dijo: “Hablá con Marconi que pone los referees que quieras”. River quería árbitros del SADRA. Quería a Pezzota acá y Pitana allá. Grondona no llamó ni a Pitana ni a Pezzota para decirles “tiene que ganar River”. Le dijo a Passarella: “¿Qué te deja tranquilo?, ¿Pitana y Pezzota? Van Pitana y Pezzota. Arreglá con Marconi. Pero no te puedo manejar el resultado”. Si pudiera manejar un resultado no hubiera bajado al club de sus amores: Independiente. No es bueno que bajen clubes de esta envergadura, pero es saludable.

-¿Por qué?

-Porque implica que cualquiera puede salir campeón, y con Grondona pasó eso.

Don Julio se mantuvo como vicepresidente de la FIFA durante más de 30 años. Joseph Blatter fue su socio de negocios, gestionaron todo en conjunto: mientras el suizo era la cara visible, el argentino se encargaba de que todo funcione para la casa madre del fútbol internacional. Sin embargo, poco más de un año después del fallecimiento de Grondona, su segunda casa se incendió con encarcelación de varios “peces gordos”, renuncias por doquier, dólares arrojados en conferencias de prensa: un escándalo detrás de otro. “Con​ Grondona, quedate tranquilo que no hubiera pasado el FIFA Gate​. La FIFA sabía que había una investigación en marcha, impulsada por Estados Unidos, y sabía que el motivo era que este país había quedado afuera de la serie de 2018 y 2022. En esa situación, él​ le hubiera dado el Mundial 2022 a Estados Unidos​. Hubiera negociado, no podría frenar al FBI, pero hubiese negociado”, sostiene Cherquis y agrega: “Venía de un congreso de FIFA y le digo: ‘Julio…¿Qatar?, ¿Mundial 2022?’. Y me responde: ‘Están locos. Están todos locos. Pero como yo no voy a vivir, ¿a mí qué carajo me importa?’ A esa altura ya no le importaba. Tenía la impunidad del octogenario”.

Su opinión es incuestionable, fue un conocedor de todo lo que sucedió mientras Don Julio fue mandamás de Viamonte y gestador político de lo que sucedía en Zúrich. Cherquis Bialo nunca deja de destacar la labor de Grondona, pero tampoco se priva de criticar aspectos de su gestión: “Grondona no fue grande por todo lo que hizo, sino por haber evitado que se conozca todo lo que pasó”.

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