Durante el primer tiempo Racing fue adrenalina pura. Con la premisa de quitar rápido en el medio, salir por los costados, ser intenso y presionar arriba. Sin embargo, perdió las marcas, sufrió por el lado de Alexis Soto y Cruzeiro comenzó a generar peligro. Pero en el fútbol los goles no se merecen, sino que se hacen. A los 14 minutos, tras un tiro libre Lautaro Martínez se las ingenio para definir y marcar el primer grito de la noche que lo tendría como gran protagonista.

Con la ventaja a favor, los dirigidos por Eduardo Coudet comenzaron a manejar la pelota, pero cuando la perdían sufrieron por fallas defensivas. Robinho y Rafinha comenzaron a adueñarse del mediocampo y a los 30 minutos Arrascaeta consiguió el empate para el conjunto brasileño, que pudo ponerse en ventaja, pero el arquero Juan Musso salvó a la Academia con una triple atajada. Cerca de que finalice el primer tiempo, en una jugada preparada, Nery Cardozo la jugó corta para Lautaro Martínez, que tras un rebote pudo convertir para hacer delirar a todo el Cilindro

En el segundo tiempo Cruzeiro salió a buscar el empate. A los ocho minutos Rafinha tuvo el empate, pero el travesaño le dijo que no. Los brasileños estaban a tiro del empate, pero a los 16 minutos, tras un córner, Lautaro Martínez se elevó más alto que todos y cabeceó  junto al palo del arquero para poner el 3-1 que parecía definitivo. SIn embargo, a los 24 minutos Robinho tras una ejecución magnífica de un tiro libre descontó y volvió a poner en partido a los brasileños.

Los dirigidos por Mano Menezes merecian largamente la igualdad, pero en una contra Ricardo Centurión y Augusto Solari tiraron una pared y el ex River puso el 4-2 con cierta complicidad del arquero. Antes del final fue expulsado Renzo Saravia, pero la victoria ya no corrió peligro.

Racing tuvo un debut auspicioso en el debut de la Libertadores ante un rival muy duro, con Lautaro Martinez intratable, y sueña con llegar lejos en el máximo torneo continental.