Los galos estaban clasificados, pero los helvéticos todavía no, aunque debían perder ante los dueños de casa y que Rumanía dé la sorpresa con una victoria ante Albania para quedar afuera de los octavos. Sin embargo, Francia y Suiza empataron sin goles para sellar la clasificación a los octavos de final de la Eurocopa 2016.

Pero lo llamativo del encuentro, que de por sí era atractivo por el nivel de ambas selecciones, estuvo en la casaca del conjunto suizo. Misteriosamente, las fricciones y agarrones de los rivales, típicos del deporte, rompieron las camisetas de cuatro jugadores: Mehmedi, Embolo, Dzemili y Xhaka, que incluso tuvo que cambiar su jersey en dos oportunidades.

El fastidio de los jugadores de Suiza se vio reflejado en la declaración post-partido de Shaqiri, uno de los emblemas del seleccionado, al apuntar fuertemente a la marca que los viste: “Espero que Puma no fabrique condones”. La empresa reaccionó rápidamente desde un comunicado en el que aclaró que “nuestro análisis de las camisetas usadas el domingo ha revelado material defectuoso en ese lote”.

Como si fuera poco, en ese mismo encuentro, la pelota también sufrió una desprolijidad y se pinchó, aunque era de marca Adidas esta vez.