Boca fue derrotado por Gimnasia por 1- 0 en el estadio Mario Alberto Kempes y quedó afuera de la Copa Argentina en la instancia de octavos de final. El Xeneize volvió a jugar mal, sufrió la impotencia en carne propia y quedó inmerso en una incertidumbre de cara al corto plazo.

En los primeros 45 minutos, Boca no tuvo claridad para inquietar demasiado el arco defendido por Martín Arias. Apenas un remate de Edwin Cardona tras una jugada colectiva y una escapada de Cristian Pavón tras una falla en la salida de Gimnasia, que el delantero del Xeneize terminó con un disparo mordido.

Por su parte, los dirigidos por Pedro Troglio no pudieron capitalizar las falencias colectivas e individuales que presentaron los comandados por Guillermo Barros Schelotto: malas entregas en el medio, libertad para que Rinaudo y Faravelli puedan manejar la pelota y lanzar pelotazos cruzados a espaldas de Buffarini y Más respectivamente; cómo certeza en algunos remates de media distancia que se fueron desviados.

En el complemento, Boca adelantó sus líneas y Gimnasia se replegó atrás para intentar aprovechar alguna contra. El Xeneize lo tuvo con un remate de Mauro Zárate que se fue apenas desviado, mientras que el Lobo respondió con un contraataque que Bonifacio terminó mal. Con el transcurso de los minutos, el juego se iba diluyendo y la desesperación comenzaba a ganar terreno. Sobre el final, un remate de Buffarini de media distancia se fue apenas desviado y un desajuste defensivo en el fondo de Boca dio lugar para que Hurtado convirtiera para el Tripero dándole el pase a cuartos de final y dejando a los de Azul y Oro con las manos totalmente vacías.