[VIDEO] En la última bola de la noche, Nacional ahogó la fiesta de San Lorenzo en Asunción. Fue 1 a 1 con gusto a poco para los de Bauza, que durante el desarrollo mostraron un juego ampliamente superior al de su limitado rival.

Un equipo puede hacer tanto en pos de conquistar el merecido gol, y otro, con fortuna y casi buscarlo, conseguir equipar la estadística sin más mérito que el de una jugada aislada. Esto es lo lindo del fútbol. Esa imprevisibilidad permanente que muestra el deporte rey. Sin embargo, para San Lorenzo la noche de Asunción no terminó de una grata manera ni mucho menos pese a la positiva igualdad. El equipo de Boedo fue amplio dominador de la pelota y del campo, Matos abrochó el gol del triunfo parcial hasta que Santa Cruz le dio vida a Nacional, de otra manera perdido y entregado.

San Lorenzo tuvo todo para llevarse el primer “chico” de la Copa Libertadores. Sin dudas, la calidad de los futbolistas del conjunto argentino pesó. Nacional fue superado técnicamente por un rival netamente mejor en el control y dominio de la pelota. El humilde elenco de Gustavo Morínico arribó a esta instancia con el objetivo de convertirse en el segundo equipo guaraní en alzar el torneo, luego del triplete que ostenta Olimpia, y la verdad para conseguir lo dicho deberá mejorar en su juego. Sin dudas en el Nuevo Gasómetro mostrará una mejor versión y podrá desplegar su peligroso y efectivo contraataque.

El Cuervo luego de acomodarse en la cancha y manejó el balón gracias a la ductilidad de la dupla Mercier-Ortigoza, verdaderos leones en el mediocampo visitante. Los dirigidos por el Patón Bauza no sintieron el peso de la historia sobre sus espaldas, y salieron a quebrar de una vez por todas el maleficio que une a la institución de Boedo con el máximo título continental.

En la soledad, Mauro Matos se encargó de generar peligro, con Ignacio Piatti, que en su último cotejo con la camiseta azulgrana, gozó de espacios para poder ejercer su poder de resolución, aunque no siempre tomó el mejor camino. Si lo hizo a los 31’ de la primera mitad cuando colocó un buen balón para el ingreso furioso de Mas, quien reventó el palo izquierdo del argentino Ignacio Don, vital en el elenco paraguayo.

En la faceta defensiva, Sebastián Torrico y compañía no sufrieron sobresaltos durante el encuentro. A excepción de un par de balones aéreos que complicaron la valla del mendocino en la primera mitad, y hasta esa fatídica última jugada de la noche, donde algo lento de piernas y compartiendo culpas con Fontanini fue testigo del gol de Julio Santa Cruz. El once local sólo consiguió arrimar algo de emoción a la noche con envíos por arriba, y en base a fortuitos desbordes. No mucho más que eso. Muy poco para un finalista de Copa Libertadores, sin embargo la suerte pesó y el empate final llegó.

Atrás quedó la gran apertura del marcador que elaboró San Lorenzo. Romagnoli la inició, Buffarini descargó pisando el rectángulo mayor y Villalba sirvió un buen centro para la mejor definición del goleador Mauro Matas. El ex All Boys se llenó el pie de pelota, y en un pleno anticipo ofensivo, permitió el desahogo de la multitud que se acercó al Defensores del Chaco de la capital del vecino país. Grito final que quedó trunco por el fortuito tanto de Santa Cruz.

Buenos Aires será testigo dentro de siete días de un juego con una dinámica distinta en lo profundo. Si bien San Lorenzo será otra vez el encargado de cargar con el peso del juego, deberá cuidarse aún más de cualquier réplica de Nacional. Es que su gente demandará goles, como ha exigido cerrar esta vieja herida copera, y ahí es donde deberá aparecer la cabeza de Bauza y de sus intérpretes para maniatar cualquier peligrosa contra de su rival.

Matos abrió la cuenta:

Santa Cruz rescató un valioso empate:

Foto: Infobae