La Conmebol rechazó el pedido de los clubes argentinos para empezar la Copa Libertadores una semana más tarde de los previsto. Desde el órgano que rige el fútbol internacional aseguraron que la competencia se reanudará el 15 de septiembre y sólo se podría retrasar dos días los partidos.

El reclamo había sido efectuado en primer lugar por Defensa y Justicia y más tarde se sumaron Boca, River, Racing y Tigre, por medio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Y la justificación era que si bien se avanzó en los protocolos, todavía se definió con el Gobierno una fecha para la vuelta a los entrenamientos.

Sin embargo, la respuesta de Conmebol fue negativa: “El calendario fue discutido y aprobado. Fue presentado con 65 días de antelación de la Libertadores. Como ejemplo, podríamos citar algunas Ligas de Europa, como Portugal que volvió tras dos semanas de entrenamiento, España tres semanas, Inglaterra cuatro semanas y Alemania cinco semanas”, argumentó Conmebol, en su respuesta al “Halcón” de Florencio Varela. Aunque la Confederación avisó que está “en negociación con todas las partes involucradas para intentar agendar el primer partido previsto para el jueves” 17 de septiembre.