Si bien todavía no hay fecha de regreso para la Copa Libertadores 2020, en el Grupo D se generó una situación de desigualdad que perjudica a River. Mientras San Pablo, Liga de Quito y Binacional ya retomaron los entrenamientos en sus respectivos países, los jugadores del Millonario continúan aislados y sin siquiera poder practicar de manera individual.

Pese a estar en el país con mayor casos de coronavirus en Sudamérica (Brasil), San Pablo comenzó los entrenamientos con pelota desde la semana pasada. Por su parte, Binacional de Perú, a pesar de contar con tres casos de Covid-19 en el plantel y de atravesar una grave crisis económica que ya provocó tres bajas en el equipo, también inició prácticas en campo con los jugadores divididos en grupos y la Federación peruana ya confirmó el reinició de la liga para el 7 de agosto. Mientras que los jugadores Liga de Quito ya llevan casi un mes de entrenamiento con la misma metodología.

Estas tres situaciones contrastan con las de los clubes argentinos, como River, en donde los jugadores sólo tienen la posibilidad de realizar ejercicios en sus casas con algunos elementos que el club les cedió antes del inicio de la cuarentena. Incluso los extranjeros Robert Rojas, Paulo Díaz, Nicolás De La Cruz, Rafael Borré, Juanfer Quintero y Jorge Carrascal están cumpliendo la cuarentena en sus países de origen, por lo que de habilitarse los entrenamientos en el fútbol argentino, todos ellos no podrán sumarse inmediatamente.

Observando este panorama, el entrenador, Marcelo Gallardo, decidió acotar las vacaciones del plantel y dio la orden al equipo de preparadores físico de su cuerpo técnico que intensifiquen los trabajos a través de Zoom.