Un evento de la magnitud de un Boca-River, adosado a que se trata de la final de Copa Libertadores, debe tener un operativo de seguridad a la altura y por eso ya quedó definido todo lo que respecta a este ítem.

Las puertas de La Bombonera se abrirán el sábado a las 13, cuatro horas antes de que Roberto Tobar dé el pitazo inicial. Para ese entonces, ya estarán afectados 1500 efectivos (entre Gendarmería, Policía Federal y de la Ciudad), más otros 200 de Tribuna Segura.

Las zonas aledañas al Monumental, donde River almorzará antes de partir hacia La Bombonera y los hinchas realizarán un banderazo en apoyo al equipo en la previa del encuentro, serán reforzadas con seguridad, al igual que el hotel Intercontinental, lugar en el que concentrará Boca.