En medio de un reclamo popular, que reúne a múltiples sectores de la sociedad y se extiende en Chile desde hace ya tres semanas, comenzó a circular en redes sociales una convocatoria para realizar una manifestación en la final de la Copa Libertadores que se jugará en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, lo cual podría poner en riesgo dicho partido.

Si bien la Conmebol ratificó a Santiago de Chile como la sede para la final de la competencia continental, del mismo modo que la ministra de Deportes, Cecilia Pérez manifestó la intención del gobierno trasandino para que el partido entre River y Flamengo se dispute como estaba previsto, lo cierto es que la situación social que atraviesa Chile no es la ideal para llevar a cabo un partido de esta magnitud. De hecho el campeonato chileno de fútbol sigue sin jugarse por tercera semana consecutiva por decisión de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP).

La convocatoria que comenzó a circular en redes sociales tiene el objetivo de organizar una manifestación masiva en la zona aledaña al estadio Nacional que pueda tener como consecuencia la suspensión del encuentro. “Para que el mundo sepa que nos están cagando”, expresa el afiche.