Tras superar a Guaraní ayer en las semifinales, River conoció esta noche a su rival en la final de la Copa Libertadores: Tigres de México dejó atrás a Inter de Porto Alegre y se convirtió en el otro candidato a ganar el torneo de clubes más importante del continente.

Sin embargo, la clasificación de los Felinos no solo definió a los finalistas, sino que también le aseguró al equipo dirigido por Marcelo Gallardo un lugar en el próximo Mundial de Clubes que se disputará en Tokio entre el 10 y el 20 de diciembre próximos. Esto se debe a que la plaza para el fútbol mexicano está en juego en la Liga de Campeones de la Concacaf (Confederación de América del Norte, Central y el Caribe de Fútbol) y no en la Copa Libertadores, que es un evento de la Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol) en el que tres equipos mexicanos son invitados.

Es por eso que, más allá del resultado de la final, River ya tiene su lugar asegurado en el torneo que tendrá como principal candidato al Barcelona de Lionel Messi y compañía, campeón de la última Champions League.

De esta manera, el Millonario volverá a intentar ser el mejor equipo del mundo luego de 19 años. La última oportunidad fue tras la última consagración del conjunto de Núñez en la Copa Libertadores, en 1996, aunque aquella vez el equipo dirigido en ese entonces por Ramón Díaz cayó por 1-0 ante Juventus con un gol de Alessandro Del Piero y se quedó con las manos vacías.