Contexto enrarecido por la sanción a puertas cerradas y la necesidad de una victoria luego de tres empates en cadena. En apenas un cuarto de hora, Matías Suárez fue habilitado por Nicolás De la Cruz e hizo lo suyo para inflar la red. A los 24 minutos, Lucas Pratto erró un penal que le habían cometido al volante uruguayo. Las llegadas se sucedían pero la pólvora estaba bastante mojada frente a Pedro Gallese, aunque el dominio abrumador quedó claro.

Con el resultado a su favor, el campeón de América se movió con comodidad, se defendió con la tenencia de la pelota y hasta pudo haber ampliado la ventaja en más de una oportunidad. Los peruanos, en tanto, sufrían el trámite del partido y tuvieron su única aproximación seria por intermedio de Kevin Quevedo, con un disparo lejano que se fue cerca luego de una buena maniobra individual, más allá de haber intentado sin éxito también por la vía aérea.

La tónica de las acciones no varió demasiado en la parte complementaria y, después de un par de insinuaciones, el Millonario estiró la diferencia a la salida de un tiro de esquina que ejecutó Ignacio Fernández y cabeceó, sin marca en la puerta del área chica, Lucas Martínez Quarta.

Germán Lux apenas tuvo intervención en el resto del encuentro, que transcurrió bajo el absoluto control del dueño de casa, que desperdiciaron algunos ataques que podrían haberle dado forma a una goleada.

Recién sobre el final, Nicolás De La Cruz coronó su buena actuación con un exquisito zurdazo desde media distancia que se clavó en un ángulo. Así las cosas, ganó con claridad, superó a Palestino en la tabla del Grupo A y en dos semanas deberá enfrentarlo en Santiago de Chile, en un duelo que podría definir la suerte de ambos en el torneo.