Miguel Ángel Russo, entrenador de Boca, vivió otra buena noche desde el banco de suplente. Su equipo plasmó una clara superioridad sobre Racing, y lo venció 2-0 para meterse en semifinales de la Copa Libertadores.

Tras el partido, Russo se expresó con alegría al cumplir otro objetivo en este 2020: “Es un año importante para Boca en todo lo que hemos propuesto y venimos realizando. Es la tercera semifinal (en Libertadores) consecutiva que va a jugar. Es importante. Más allá de que los nombres cambien y todo, siempre es Boca. No se puede dejar de lado cuando hay una definición. Boca lo ha demostrado permanentemente”.

Para finalizar, quien alzara la Copa en 2007 dejó un pedido especial para la disputa del próximo Superclásico por el torneo local: “El 3 de enero, como está previsto. O el 2. El 3 no se puede porque no dan las horas. El 2. Venimos de exigencias muy duras. Nada más”, afirmó en conferencia de prensa.