El mal arbitraje del ecuatoriano Carlos Orbe Ruíz en el duelo entre Boca y Atlético Paranaense desató la polémica y la bronca del conjunto brasileño. Su entrenador, Tiago Nunes, no se guardó nada en la conferencia de prensa y disparó contra el juez del partido que, a su parecer, dirigió favoreciendo ampliamente al local.

“No nos cobraron un penal en el que la pelota da en la mano de Buffarini. En el primer gol de Boca, el jugador que la mete está adelantado, y la expulsión, como mínimo es dudosa. Antes de la expulsión, tuvimos una falta que nos negó, que no nos dio, donde le pegan en la cara a Roni”, recriminó.

Visiblemente furioso con la labor del ecuatoriano, el DT agregó: “El árbitro está ahí para ser el mediador, no puede ser tendencioso para ningún lado. Y él fue indirectamente influenciado en todos los aspectos, dentro del campo y fuera de él. Y esa falta de competencia del árbitro sería lo que él debería explicar”.

Finalmente, pidió por la asistencia de la tecnología: “Hubo varios fallos que fueron importantes para que no pudiéramos ganar acá. Que sirva de alerta para otros equipos. Que vengan acá solo con el VAR. Si no tenés el VAR acá, no ganás. Es imposible ganar acá sin el VAR. Porque el árbitro está muy condicionado”.

 

 

El delantero Marco Ruben, autor del primer gol del partido y también presente en la conferencia de prensa, se sumó a los dichos de su entrenador y fue lapidario con la terna arbitral y el supuesto condicionamiento externo, asegurando que estaba “acostumbrado a que pasen cosas así en La Bombonera”.