La Selección Argentina volvió a quedar en el debe, igualó 1-1 ante Paraguay en Belo Horizonte y ahora está obligada a derrotar a Qatar el próximo domingo si quiere continuar en la Copa América.

Es un equipo de momentos el de Scaloni. Porque los primeros diez minutos daba la sensación de que se lo iba a llevar por delante a su rival. Con dinámica, entusiasmo y ganas de dejar atrás la pésima actuación frente a Colombia. Pero solo fue ese rato, porque, al igual que en el debut, se pinchó y dejó crecer a Paraguay, que no mostraba demasiado. Apenas el empuje defensivo y el atrevimiento de Almirón.

Justamente, el volante guaraní armó una gran jugada desde la izquierda y mandó un centro que conectó Sánchez para poner el 1-0. Con poco ganaba Paraguay ante una Argentina que no pateó al arco en el primer tiempo (apenas un suave tiro libre de Messi). Y para ganar hay que patear al arco…

En el complemento, Scaloni apostó por Agüero junto a Lautaro Martínez (salió Pereyra) y volvió el entusiasmo y el amor propio. El VAR dio una mano, valga la redundancia, al ver una mano de Piris en el área que Messi cambió por gol. 1-1 y la esperanza viva.

Pero Otamendi devolvió favores con una zonza falta dentro del área, Sampaio marcó penal y Armani se convirtió en héroe al tapar el remate de González.

En otro cambio discutido, el DT sacó a lautaro para poner a Di María y allí el equipo se planchó. Voluntad y nada más. Poco para llegar a un necesario triunfo que se hace esquivo. El 1-1 final deja a la Selección contra las cuerdas y obligada a conseguir los tres puntos ante Qatar. De lo contrario, la decepción dejará lugar al fracaso.

Colombia tiene seis puntos y ya está clasificado a cuartos, Paraguay dos y completan Qatar y Argentina con uno.