Por la décima fecha del Torneo Final, al conjunto de Nuñez, quien soñaba con pelear el campeonato, le tocaba visitar a su clásico rival, siempre una parada difícil y más a domicilio.

El partido comenzó favorable para el Millonario, ya que a los 12 minutos del segundo tiempo, Manuel Lanzini puso el 1-0 en el marcador. River parecía superior y lo estaba controlando pero a los 25’, luego de una falta provocada por Gabriel Mercado, Juan Roman Riquelme marcó desde donde mejor sabía: de pelota parada. Así llegó el 1-1 que parecía definitivo.

Sin embargo a cuatro minutos del final tras un córner que no fue, una mala salida de Agustín Orión y un gran cabezazo de Ramiro Funes Mori -mirado de reojo por los hinchas por su irregular nivel-, el equipo de Ramón Díaz firmó el 2-1 y consiguió una victoria histórica.

Cabe resaltar que el Mellizo reemplazó a Leonel Vangioni, suspendido en ese entonces, y de yaoa fue el héroe en tierras hóstiles. No solo se recuerda por haber conseguido un triunfo luego de una década sin alegrías en la Bombonera, sino también por ser el empujón para conseguir erigirse con el título de ese torneo. El puntapié para que River, poco a poco, recuperar su lugar en el trono.