El 11 de mayo de 2014 siempre será una fecha muy recordada, quizás con una pizca de tristeza, por los hinchas de Boca Juniors. 

El Xeneize recibía a Lanus en una noche de lluvia, los hinchas tenían las ilusiones intactas, aunque sabían que las negociaciones para renovar el contrato del jugador venían frías, en cada pelota que tocaba Román ellos aprovechaban para hacerle saber que lo querían y lo necesitaban en el equipo Y él, como siempre, hasta les regalo un lujo: un caño sin tocar la pelota. 

A los 90 minutos, el cartel del cuarto árbitro se iluminó y mostró el número 10 en rojo, esa caminata hacia el banco y su abrazo con Carlos Bianchi fueron los últimos segundos en su casa. Riquelme se fue agitando la camiseta azul y oro con las que tantas alegrías había vivido. 

Para los hinchas será el último 10 y uno de los mayores ídolos de la historia del club. Román jugó 388 partidos oficiales con la camiseta del Xeneize y metió 92 goles. Con él en cancha, Boca ganó 203 encuentros, empató 106 y perdió 79.

Salió campeón en 5 torneos locales, una Copa Argentina, tres Copas Libertadores, una Intercontinental y una Recopa Sudamericana. Además, es el futbolista que más partidos jugó en la Bombonera.