La serie iba a ser más que complicada para Argentina, ya que el primer día comenzaría empatado 1-1 y en el segundo la dupla conformada por Juan Martín Del Potro y Leonardo Mayer perdería el dobles, dejando las expectativas muy por debajo de lo que se esperaba.

Pero ese domingo 27 de noviembre los planetas se alinearían para que el conjunto albiceleste pueda, por fin, festejar. Aunque el primer partido iba a ser una dura batalla entre Marin Cilic y Delpo, ya que el argentino comenzaría dos sets abajo pero con fuerza y un gran tenis lograría darlo vuelta y así volver a igualar la serie. 

Todo quedaría en manos de Federico Delbonis en el quinto punto, el definitivo, que marcaría el final de la historia y la suerte para ambos países. La presión y responsabilidad eran máximas, pero Fede sacó a relucir su buen juego, pudo vencer a Karlovic y así gritar campeón. 

Todo fue emoción, alegría y festejo. Luego de cuatro finales perdidas, una más dolorosa que otra, Argentina conseguía la tan ansiada Copa Davis. El equipo conformado por Juan Martin Del Potro, Leonardo Mayer, Federico Delbonis y Guido Pella a quienes se sumarían Renzo Olivo, Carlos Berlocq y Juan Monaco, quienes no estuvieron en la final pero jugaron otras series del torneo, y su capitán Daniel Orsanic, levantaban la ensaladera de plata. 

Hoy se cumplen tres años de ese grito sagrado y Argentina ya ve el tenis con otros ojos. El equipo nacional logró escribir un nuevo capítulo, quizás el más glorioso, en la historia de este deporte.