Tiempos de cambios comenzaban en San Lorenzo. Luego de la salida de Oscar Ruggeri en un 2006 malo con derrotas históricas como el 5-0 con River o el 7-1 con Boca, el Ciclón anunciaba la contratación de Ramón Ángel Díaz como flamante entrenador. El riojano llegaba con un legajo plagado de éxitos en River y venía de un breve paso como manager en el Oxford United inglés.

Fiel a su estilo, Ramón dejó en claro sus pretensiones: “Yo quiero ganar, no vine para perder tiempo. Para pelear el campeonato hay que armar un equipo, una estructura”, y en esa planificación tenía al Pocho como principal motor. “Es oro en polvo y River no está en condiciones de comprarlo, tiene talento, es un jugador bárbaro y es guapo”, se deshizo de elogios Díaz para Lavezzi que quería irse a River, pero él mismo le pidió que se quedara para ser campeón.

Y así fue. El presidente Rafael Savino acató el pedido y llegaron los refuerzos que el riojano quería. Gastón Fernández y el Lobo Ledesma, dos viejos conocidos de su etapa en River, arribaron al club de Boedo. A eso se le sumó la continuidad de Osmar Ferreyra y Cristian Tula, otros de sus pollos, y ratificó a Orión como arquero titular, borrando a Saja, quien tenía diferencias con la dirigencia.

Conforme y con todo San Lorenzo a su disposición, el Pelado plantó un equipo sólido en todas las líneas y con un tridente ofensivo letal: Fernández – Silvera – Lavezzi goleó 3-0 a Boca de visitante, 4-3 a Independiente y 3-0 a Racing de local. Ese equipo sí que era cosa seria. El público se entusiasmaba con el juego y las canchas volvían a colmarse.

Ya quedaban lejos los recuerdos de la Sudamericana 2002 y San Lorenzo necesitaba volver a festejar. Ramón cumplió con las expectativas y lo prometido, y ganó el Clausura 2007 con 45 puntos, ganando 14 partidos, empatando tres y perdiendo apenas dos. La fiesta volvía a San Juan y Boedo. El Pelado, con su notable carisma, llegó a los corazones azulgranas. Ni hablar de la chomba rayada que usaba como cábala y mantuvo hasta el último partido de local, donde el equipo venció 4-2 a Arsenal y se quedó con el torneo.

Su primera etapa fue exitosa. “La Ferrari de Ramón” y “Los Ramones” es como se recuerda a aquel plantel que se destacó por goles, voracidad, buen juego y pilares como Adrián González, Rivero, Hirsig y los mencionados Ledesma, Lavezzi, Silvera y la Gata Fernández, que terminó como goleador del certamen con nueve tantos.