Un total de 14 Juegos Olímpicos, hasta Atenas 2004, había disputado la Selección de básquet de los Estados Unidos. Solamente una vez había perdido la medalla de oro y en una polémica final ante la Unión Soviética por diferencia de un punto en 1972. Y sólo una vez, también ante la Unión Soviética, había quedado afuera de la final del certamen en Seúl 1988. Luego de esta última derrota, a los Juegos Olímpicos siguientes de Barcelona, los norteamericanos llevaron por primera vez un equipo íntegramente conformado por jugadores NBA. Allí comenzó lo que se popularizaría como el “Dream Team”.

En Barcelona arrasó y en cada uno de sus ocho partidos le encestó más de 100 puntos a sus rivales. Se llevó el oro en aquellos juegos de principio a fin; también en Atlanta 1996 y Sídney 2000. Diferentes jugadores, mismo resultado. Era imposible derrotar a la elite NBA. O casi.

Argentina le cortó la racha de más de 50 partidos invicto en el Mundial de Indianápolis 2002. El estruendo de la caída sonó fuerte en el mundo. Y justo en la ciudad de Atenas, donde tuvieron inicio los Juegos Olímpicos, el sismo provocado dos años atrás tuvo una réplica mucho más fuerte.

El desenlace fue heroico por contexto. Con un gran partido, tal vez el mejor juego de la Generación Dorada, Argentina derrotó por 89 a 81 al Equipo de los Sueños, que a pesar de algunos esfuerzos no supo despertarse de la pesadilla. Con una actuación memorable de Emanuel Ginóbili -con 29 puntos y goleador-, un gran Luis Scola, la clara visión de juego de Pepe Sánchez que actuó de titiritero junto con Alejandro Montecchia y manejaron los hilos del partido, la garra de Andrés Nocioni, entre otros tantos jugadores y virtudes del equipo, por primera vez Estados Unidos quedaba afuera de la lucha por el oro con un combinado completamente NBA.

Injusto sería no mencionar a Walter Herrmann, quien fue una solución, para que el equipo comandado por Rubén Magnano mantenga la diferencia en el tanteador. Aquel día todo el equipo colaboró con la historia grande que se escribía allí. Estados Unidos eliminado y la Selección Argentina de básquet con una medalla asegurada por primera vez en unos Juegos Olímpicos. Ese 27 de agosto, el “Dream Team” fue Albiceleste. Con la de plata asegurada, la de oro era el objetivo a alcanzar. Y la que al día siguiente se cumpliría, pero esa es una leyenda aparte.

Por Marcos García.