Tras una mala seguidilla en el campeonato local, el equipo de Abel Alves iba a recibir a los dirigidos por Leonardo Astrada, por el partido correspondiente a la 10° fecha del Torneo Clausura que finalmente iba a quedar en manos del Argentinos Juniors de Claudio Borghi.

El encuentro estaba pactado para el 21 de marzo a la tarde, y ambos conjuntos saltaban al campo de juego bajo una intensa lluvia que empezaba a tomar protagonismo en la jornada. Con la particularidad de la presencia de las dos hinchadas, algo que comienza a extrañarse cada vez más, la pelota comenzaba a  rodar y el partido ya tenía sus dificultades debido a la gran cantidad de agua que se hacía presente en el verde césped.

El cronómetro seguía avanzando pero, antes de llegar a los 10 minutos de juego, Héctor Baldassi suspendió el partido por la incesante lluvia por lo que los 80 minutos restantes pasaban a disputarse cuatro días después repartiendo dos tiempos de 40 minutos cada uno. Bajo una tarde soleada, el Xeneize y el Millonario pisaban nuevamente el campo de juego de La Bombonera con la intención de quedarse con los tres puntos. El conjunto local salió con una vocación ofensiva e iba a encontrar el primer gol a los 13 minutos de la primera parte.

Tras la falta de Oscar Ahumada a Matías Giménez, Juan Román Riquelme ejecutó un tiro libre rasante desde la izquierda y en el área, apareció Gary Medel para empujar la pelota y despertar el delirio de la hinchada azul y oro.Luego, ambos equipos tuvieron sus chances. Por el lado xeneize, Martín Palermo y el “10” del club de la Ribera pudieron aumentar la ventaja mientras que en la visita que atacaba con remates aislados, una de las más claras las tuvo Rogelio Funes Mori, quien tuvo una ocasión clara de gol y antes de llegar a la media hora de juego, erró un mano a mano que terminó agigantando la figura de Javier García.

Ya en el segundo tiempo, Boca que no brillaba con su juego pero que marcaba una superioridad, avisaba desde el comienzo. A los segundos de su arranque, Palermo probaba con un remate que se iba al córner y llegando a los 4 minutos, Medel volvía a golpear nuevamente a su rival de forma contundente. Riquelme jugaba para la izquierda donde estaba situado Fabián Monzón, este llegó hasta el área rival, lanzó un centro por lo bajo, Gaitán la dejó pasar y allí apareció el volante chileno. Gary, a toda carrera, sacó un disparo certero para colocar la pelota al ángulo derecho defendido por Daniel Vega y recibir la ovación del público al grito de “Chilenooo, chilenooo”.

A pesar de su carencia en las ideas, River tuvo otra ocasión en los pies de Funes Mori promediando el complemento pero el marcador no se modificó. Y si el protagonismo lo tenía Medel, minutos después iba a ser el foco de atención. Anteriormente se había dado un encontronazo con Marcelo Gallardo en el que se habían dado algunos manotazos y cabezazos, y a los 30 minutos, Baldassi le mostró la segunda amarilla al mediocampista tras un choque con Matías Almeyda.

El tramo final del partido continuó en la misma sintonía y finalmente Boca se quedaba con la victoria en condición de local. Además, el club de la Ribera cortaba con una mala racha en el torneo de siete partidos sin poder sumar de a tres y con el triunfo conseguido ante el equipo de Leonardo Astrada, acumulaba cinco cotejos sin ser vencidos por su clásico rival. Un partido que fue un punto de inflexión para Boca y que le daba cierto respiro por la campaña realizada, un partido en el que Gary Medel se vistió de superhéroe y aquel hombre que fue figura en La Bombonera, y que sonará una vez más en el mercado de pases tal vez, tenga la chance, derepetir ese hecho.