Siempre, y con razón, se dice que es incorrecto comparar a Lionel Messi y Diego Maradona. Que ambos son gigantes y los argentinos tenemos suerte de haber sido contemporáneos a estas dos leyendas del fútbol. Pero hubo un día en el que la Pulga rompió los libros, se vistió como el Diez y dibujó uno de los goles más bonitos y espectaculares que se recuerde.

Fue por la Copa del Rey 2006/07, el 18 de abril de 2007. Barcelona se medía ante Getafe y el Camp Nou fue testigo de un épico momento que hizo recordar a Diego gambeteando ingleses en el Mundial de México 1986.

Una jugada espectacular, en apenas doce segundos, en la que el argentino recorrió 55 metros con la pelota, superó a seis rivales y logró un gol antológico, que para muchos sigue siendo su principal obra de arte. De hecho, recientemente fue elegido como el mejor tanto en la historia de Barcelona.

“Le echaré la bronca a Messi, por su culpa me llaman todos cada año, por el segundo, el quinto o el décimo aniversario del gol. Ya no sé qué decir sobre aquella jugada”, comentó David Belenguer, una de las víctimas de la Pulga aquella jornada.

El partido finalizó 5-2 para los culés, pero el resultado pasó a ser anécdotico, porque siempre será el día en que Messi se vistió de Maradona.