La aventura ya había comenzado y la incógnita de si rendiría o no el argentino de 18 años, pronto iba a ser respondida. Menos de 30 días tuvieron que pasar para que joven delantero que maravilló en Independiente fuera parte de los 11 iniciales en el equipo colchonero. España hablaba de Sergio Agüero y su apellido hacía eco en Avellaneda.

Con Javier Aguirre al mando, el equipo de Madrid visitaba al Athletic Club de Bilbao por la tercera fecha de la liga española. Si bien su debut oficial con los madrileños había sido el 27 de agosto, cuando ingresó a los 22 minutos del complemento, la verdadera oportunidad para el Kun llegaría esa tarde. Y no la iba a desaprovechar.

La goleada del Atlético comenzó a los 18 minutos. El otro argentino, Maxi Rodríguez, abría el marcador tras la asistencia de Agüero y, antes de que culmine el primer tiempo, Martin Petrov establecía el 2-0 para la visita.

El segundo tiempo sería de deleite para los rojiblancos, que con la supremacía en la mitad de la cancha dificultaron el juego rival y a mediados del complemento, el ex Independiente, que ya portaba la número 10 en la espalda, continuaría con la goleada. El 3-0 significaba su primer tanto con el elenco español al que en su presentación definió que le gustaba “porque es un club grande” y manifestó su deseo de que la gente disfrute con su juego. Por último, Galleti anotó el cuarto y a diez minutos del final, Javi Martínez descontó y decretó el 4-1 definitivo.

A partir de ese momento, y con actuaciones brillantes, el delantero que debutó a los 15 años en Independiente, comenzó a escribir su historia con el Atlético de Madrid. Allí jugó hasta 2011, anotó más de 100 goles y ganó dos títulos: la Europa League y la Supercopa de la UEFA.