Nacido en el Viejo Continente, pero criado en Argentina, David Trezeguet dio sus primeros pasos como profesional en Platense. Su estadía en el fútbol argentino iba a ser corta ya que a los 16 años comenzaría a escribir su historia en tierras europeas. Su primer gran desafío fue con el Mónaco en 1996 y en la que terminó con una media de un gol cada dos partidos y antes de abandonar el club fue campeón de la liga y el segundo máximo anotador.

Su agilidad y habilidad goleadora le permitieron formar parte del seleccionado Sub-20 francés, en el que fue premiado con el balón de plata – más allá de haber sido eliminado en cuartos- y al año siguiente disputar el Mundial 1998. El mayor éxito deportivo de Trezeguet ocurrió ese año con la obtención de la Copa del Mundo con un plantel con grandes figuras como Henry, Zidane, Blanc, Petit y Vieira.

Ya en el 2000, se anunciaría su pase a la Juventus a cambio de 23 millones de euros. Empezó desde el banco hasta que se afianzó como titular, claro que delante tenía figuras como Del Piero e Inzaghi. Estuvo diez años en el conjunto de Turín, en el que marcó 171 goles en 32 partidos que valieron una Serie A, dos Supercopas de Italia y el título del 2006 que significó el regreso de la Vecchia Signora a la primera división del Calcio.

Tras no ser tenido en cuenta por el entrenador y sumado al no haber llegado a un acuerdo económico, el delantero puso fin a su ciclo en Italia. Su destino sería el Hércules, donde estuvo un año y dejó un grato recuerdo con goles al Sevilla, Barcelona y Atlético de Madrid. Al año siguiente, decidió partir al Baniyas de Dubai, equipo en el que jugó sólo tres partidos y no convirtió goles, así que terminó rescindiendo su contrato.

El 2011 sería un año particular. Reconocido hincha de River, Trezeguet decidió cumplir uno de sus sueños y arribó al conjunto de Núñez. No fue para jugar la Libertadores o algo por el estilo, el millonario estaba en la Primera B y David llegó para dar una mano. Impensado, claro que sí, pero su llegada al conjunto de Matías Almeyda fue más que provechosa. “Sirvió para entender lo que es la pasión hacia River” manifestó el campeón de la Eurocopa 2000.

Ahí estuvo él, como en su etapa de máximo esplendor el Rey David volvía a los gritos de gol. River ascendió y él fue clave. Con el doblete en la victoria 2-0 ante Almirante Brown, llegó a los 13 tantos y terminó de consolidarse como figura y ganarse un lugar en el corazón del hincha. Pese a que le quedaba un año y medio más de contrato, el regreso de Ramón Díaz como técnico de la institución y una lesión de rodilla marcaron el punto final de la historia del jugador-hincha.

Newell’s sería su nuevo club y en donde alcanzó los 300 goles en su carrera. En sus 30 partidos, festejó en nueve ocasiones. Luego de finalizado el préstamo con el elenco rosarino, Trezeguet retornó a River para rescindir su contrato y pasar al Pune City de India, club en el que decidió colgar los botines con 37 años.

Por Rodrigo Vizcarra.