Enzo Francescoli una de las mayores glorias de River Plate, redactó un artículo para el Diario Olé en el cual resaltó importantes momentos de su trayectoria, ya sea en Argentina o sus comienzos como jugador. Pero hoy, no es un día cualquiera para él. Un 24 de abril del 1983, comenzó a escribir su historia con uno de los equipos más grandes del país.

Lo recuerda como si fuera hoy, ya han pasado 37 años de aquel momento, cuando entraba por primera vez al Monumental, nervioso y ansioso, así se sentía. Además, las expectativas por el uruguayo, eran muy altas por eso y tenía una presión aparte: “Recuerdo como si fuera hoy que aquel 24 de abril. Subir las escaleras del vestuario para salir a ese monstruoso Monumental lo viví casi sin asimilarlo, atravesándolo entre nervios e incertidumbre. Para colmo, había sido una transferencia de la que se había hablado mucho. Eso produjo mayor ansiedad. En la gente y en mí: el salto era muy grande”.

Luego, contó que al demorarse su firma, muchos medios de Uruguay, comenzaron a polemizar la transferencia: “La demora en la transferencia produjo que muchos diarios de la época titularan ‘La novela del pase de Francescoli'”, manifestó. Además, agregó que no existió el “contacto con Boca ni otro club de Argentina”.

Mas tarde, comentó cómo fue el día de su debut. Llegó a Argentina cinco días antes del partido contra Huracán. Es decir que para su primer encuentro, no tuvo mucha adaptación. A su vez, hizo mención a su reacción cuando entró al vestuario por primera vez. “Llegar a ese vestuario, lo reconozco, me provocó mucha vergüenza: soy bastante introvertido y dije “¡dónde estoy?”. Ver al Pato Fillol, a Mostaza, y a Gallego, y a Commisso, y a Saporiti, y a Chaparro, y al Conejo Tarantini, jugadores a los que miraba por la televisión, era increíble”.

Por otro lugar, expuso su rendimiento. Al cual con toda la sinceridad lo calificó como regular ya que fue un conjunto de emociones, de ver a esas glorias por el canal 10 de su país a jugar con ellos, es muy impactante. “Fue un partido con bastantes nervios pero en el que tuve mucho apoyo de mis compañeros, el cuerpo técnico e incluso el público. Mi familia estuvo en el estadio compartiendo ese momento especial y fue todo algarabía. Pero por dentro sabía que tenía un recorrido grande por delante. Traté de disfrutarlo de la mejor manera pero hoy, pasado tanto tiempo, pienso que lo atravesé” aseguró.

Por último, tuvo palabras de agradecimiento para con la gente y elogios para sus compañeros, los cuales lo ayudaron para formarse como futbolista. “Es difícil explicar con palabras el cariño y el reconocimiento de la gente. Tuve grandes compañeros que me ayudaron a ser lo que soy. Y estoy agradecido a los hinchas”. También hizo una confesión: “No dejo de sorprenderme con muchos chicos que me piden autógrafos y sólo pudieron googlear mis goles”, cerró el uruguayo.