Hace algunos días, Argentina había obtenido tres puntos que eran muy valiosos. En el estadio Monumental bajo un gran diluvio, el equipo de Diego Maradona vencía sobre la hora a Perú y le daba vida para obtener la clasificación al Mundial de Sudáfrica. A pesar de quedarse con la victoria en condición de local, el objetivo no estaba cumplido ya que esperaba la última fecha de Eliminatorias y llegaba el turno de enfrentar a Uruguay, otro de los seleccionados que tenía esperanzas en conseguir su boleto.

El histórico gol de Martin Palermo y el festejo del entrenador arrojándose al campo de juego ya habían quedado en el pasado, y ahora el foco estaba en los comandados por Óscar Washington Tábarez. Los tres puntos que quedaron en suelo argentino dejaban lugar a la Albiceleste para que dependiera de sí mismo en cuanto a la clasificación. Sin embargo, en la última jornada también podrían influir resultados ajenos ya que en caso de obtener una derrota y ocurría un triunfo ecuatoriano frente a Chile, dejaba a Argentina sin Copa del Mundo.

A priori las formaciones indicaban una promesa de partido ya que en ambos lados se encontraban grandes figuras que hasta el día de hoy siguen vigentes como los casos de Lionel Messi y Nicolás Otamendi o Luis Suárez y Fernando Muslera. Los clásicos suelen ser esos denominados “partidos aparte” y esta no fue la excepción ya que ambos disputaban el pase al próximo Mundial.

Desde el comienzo del encuentro, Argentina no la tenía fácil ya que su rival atacaba constantemente y contaba con algunas acciones durante el primer cuarto de hora. Argentina no encontraba su juego y mostraba una imagen dudosa, similar a la de los últimos cotejos. Uruguay pudo abrir el marcador en el primer tiempo pero la Albiceleste inclinó la balanza una vez que empezó a manejar la pelota con más claridad pero sin generar peligro en el arco defendido por Muslera.

El segundo tiempo no se modificaría demasiado y desde otro estadio llegaban las buenas noticias para la Albiceleste. Chile vencía a Ecuador y ponía a Messi y compañía en camino a Sudáfrica, lo que permitió una cierta disminución en el nerviosismo. El marcador no lograba romperse y las modificaciones comenzaban a hacerse presente en el Centenario. Restaban alrededor de 10 minutos y Maradona sorprendía con una variante al enviar al campo de juego a Mario Bolatti en lugar de Gonzalo Higuaín. Justamente, el ex Huracán iba a ser el gran protagonista en la noche uruguaya.

Jonas Gutierrez se escapaba por la derecha y era derribado por Martin Cáceres, quien inmediatamente se dio cuenta del foul cometido y se ganaba la tarjeta roja. A partir de esa falta llegó la victoria. El cronómetro marcaba los 39 minutos y llegaba el tiro libre en los pies de Messi, quien jugó rápidamente para Juan Sebastián Verón y este remató al arco. Tras un rebote en el área, la pelota le quedó en los pies al mediocampista que definió contra un palo y despertó el grito de millones de argentinos.

Después vino otra modificación y Diego enviaba a la cancha a Carlos Tevez a falta de pocos minutos pero ya no había tiempo para más. Argentina rompía una mala racha y lograba una gran victoria en suelo charrúa, algo que no conseguía desde 1976. El sufrimiento se había acabado y finalmente la Albiceleste iba a decir presente una vez más en una cita mundialista. Maradona y Bilardo, dos íconos e históricos del fútbol, se fundían en un abrazo al costado de la cancha para festejar la hazaña conseguida. No era para menos. Boleto mundialista y a pensar en Sudáfrica.

El seleccionado argentino de fútbol consiguió hoy el ojetivo de clasificar al  Mundial de 2010 al vencer a Uruguay por 1-0 en el colmado estadio Centenario, poniendo fin a su tan deslucido como sufrido camino por las Eliminatorias.

El cordobés Mario Bolatti le devolvió a cada corazón argentino su lugar en el cuerpo. Ante unas 4.500 almas nacionales, cuando el reloj marcaba 38 minutos del segundo tiempo, el jugador de La Para marcó el gol argentino que puso tranquilidad a una clasificación que venía asegurada, hasta entonces, por el triunfo de Chile sobre Ecuador (1-0) y el empate transitorio de Argentina.