Las relaciones entre los futbolistas y los entrenadores no siempre se dan de la mejor manera. Este es el caso de Gareth Bale y Zinedine Zidane. El delantero galés realizó polémicas declaraciones sobre su ex entrenador en Real Madrid, quien ni siquiera lo saludó cuando dejó su cargo.

“Solo fue una relación normal de profesionales. No éramos amigos. No me dijo nada de su salida y tampoco habló conmigo después de la final de la Champions”, reveló el delantero a la revista FourFourTwo.

En referencia al partido ante Liverpool en la final de la Liga de Campeones de Europa, expresó: “Me sentí realmente frustrado, porque había jugado bastante bien desde el regreso de la última lesión. Sentía que merecía estar desde el principio”, remarcó.