Los fallos arbitrales no son lo único que dejó tela para cortar luego del partido del último sábado entre Real Madrid y Atlético de Madrid. El conjunto Merengue terminó imponiéndose 3-1 y fue justamente el festejo de ese tercer tanto lo que encendió la polémica. Gareth Bale sale corriendo hacia su izquierda y agita su mano derecha como diciendo “sigan hablando”, debido a los abucheos propinados por la afición local, y acto seguido un gesto bastante obsceno. Algo así como, “Aquí tienen su merecido”.

Es por eso que La Liga tomó cartas en el asunto y denunció el accionar del delantero ante el Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). La organización advierte que los gestos del futbolista están “entre las actuaciones prohibidas y sancionadas” por el Código Disciplinario -se ampara en por lo menos cinco artículos del mismo-, constituyendo una provocación al público y atentando contra el buen orden deportivo.

“En el minuto 73 de partido, y tras anotar el jugador del Real Madrid CF, Gareth Bale, dorsal 11, el tercer gol de su equipo, en la celebración de este, siendo audible en la grabación audiovisual del partido algunos abucheos de parte de los aficionados locales, agita el brazo derecho llevándoselo a la proximidad de su cabeza, en previsible signo de provocación animosa al público, efectuando posteriormente un ademán de posible significado obsceno y despectivo levantando el brazo doblado y golpeándose en la mitad de él con la otra mano”, describe en el comunicado oficial publicado por el organismo.

De esta manera, Bale se expone a una fuerte sanción de hasta 12 fechas de suspensión si se comprueba que la intención fue provocar a los hinchas del Aleti. El Comité evaluará su accionar y medirá la gravedad de su provocación. Podría perderse, entre otros encuentros, el duelo contra Barcelona del próximo 27 de febrero, correspondiente a la vuelta de semifinales de la Copa del Rey en el Bernabéu -la ida en el Camp Nou terminó 1 a 1-.