Barcelona goleó a Real Madrid 3-0 en el Santiago Bernabéu y se clasificó a la final de la Copa del Rey.

Con el antecedente del 1-1 en la ida, el blaugrana no tenía otra opción que ganar o empatar marcando dos o más tantos. Sin embargo, las acciones de la primera parte correspondieron al Merengue, que estuvo cerca de anotar con Benzema y Vinicius. Allí emergió la figura de Ter Stegen.

Lo de Barcelona en los 45 iniciales fue discreto. No pudo prevalecer nunca y Messi estuvo lejos de aportar caos.

En el complemento, se despertó el visitante y en un rapto de lucidez sacó la ventaja decisiva. Para ello, fue vital Luis Suárez. El uruguayo marcó el primero, forzó el segundo (que fue de Varane en contra) y cerró la goleada picando la pelota en un penal.