Las cámaras apuntaron a la ausencia de Lionel Messi en el campo de juego y, si bien saltó a escena en el complemento, el clásico no pasó del 1-1 en el Camp Nou. Alivianado sin la necesidad de preocuparse por el argentino, el Madrid se agigantó a los 6 minutos con una jugada de Karim Benzema y posterior definición de Lucas Vázquez. Miradas atónitas en los locales, que la pasaron bastante mal con la velocidad de Vinicius Jr. y los pases filtrados de Toni Kross. Apenas un cabezazo de Iván Rakitic amagó con ser la igualdad pero Keylor Navas era espectador de lujo.

Recién en la segunda mitad los gritos de Ernesto Valverde fueron claves para la sociedad entre Philipe Coutinho y Luís Suárez, que contaron con las puñaladas de Jordi Alba por el lateral. Fue así que el uruguayo encontró una pelota frente al arco y reventó el poste, sin destino de gol. Para suerte de Malcom, la captura quedó a sus pies para establecer la paridad. Ahora sí, el turno del 10 argentino para sumar minutos tras la lesión del fin de semana.

Sobre el cierre, el siempre latente Gareth Bale no pudo adjudicarse el traje de héroe al desperdiciar chances nítidas y todo terminó de esa manera, por lo menos hasta que el próximo capitulo, a desarrollarse el 27 de febrero en la Casablanca, erija un ganador. El rival del choque definitivo saldrá del cruce que animarán Betis y Valencia.