A tono con su apodo, fue una locura el partido que vivió Marcelo Bielsa con Lille. Por la segunda fecha del torneo francés, su equipo cayó 3-0 ante Estrasburgo en un encuentro lleno de matices.

Ya durante el primer tiempo, el desarrollo fue atípico: el Loco debió hacer los tres cambios reglamentarios, dos por lesión y el restante táctico. Todos antes de los 40 minutos de una parte inicial que finalizó sin goles.

Lo peor vino en el complemento. Al cuarto de hora, el arquero Maignan se hizo expulsar tontamente por arrojarle la pelota a un rival. Como ya había agotado las variantes, tuvo que entrar el delantero De Preville a custodiar la portería. Minutos después, llegó el 1-0 de Estrasburgo. Allí, Bielsa introdujo un cambio raro: De Preville regresó al ataque y el arco lo ocupó Amadou, el capitán.

Lille sufrió dos tantos más y terminó perdiendo 3-0 en un auténtico partido de locos. Ahora, el conjunto del argentino acumula una victoria y una caída.