Luego de varios años de continuas frustraciones, Milan pateó el tablero en este mercado de pases y apostó por una renovación de su plantel con miras a cortar la hegemonía que Juventus ostenta en el fútbol italiano. Justamente desde Turín arribó una de las joyas que ofrecía el mercado de pases: Leonardo Bonucci.

El polifuncional defensor de 30 años dejó atrás la Vecchia Signora, y consigo las rumores de protagonizar algunos cruces con sus ahora excompañeros -entre ellos Paulo Dybala-, y por medio de una transferencia récord arribó al elenco Lombardo. La cifra de 45 millones de dólares lo convirtió en el pase más caro para un jugador de treinta o más. Asimismo firmó un vínculo hasta 2022 a cambio de 8 millones de sueldo anual.

Con 319 partidos en la Juve, donde ganó seis títulos de Serie A, 3 Copa Italia y 3 Supercopas locales y supo conformar una sólida defensa junto a Andrea Barzagli y Luigi Chiellini, con Gigi Buffon en el arco, en Milan -pese a su pasado en Inter- esperan con ansias verlo en la zaga central.

El elenco Rossonero sumó hasta el momento nueve incorporaciones: además de Bonucci y de los argentinos Lucas Biglia (Lazio) Mateo Musacchio (Villarreal), arribaron Ricardo Rodríguez (Wolfsburgo), Frank Kessié (Atalanta), Hakan Calhanoglu (Bayer Leverskusen), Fabio Borini (Sunderland), André Silva (Oporto) y Andrea Conti (Atalanta).