Se rompió la paz entre el delantero Diego Costa y la directiva del Aleti luego de que se abriera un expediente en su contra para tomar una decisión sobre el comportamiento equívoco que tuvo el delantero ante el Culé, cuando vio la tarjeta roja por insultar al árbitro y recibir ocho fechas de suspensión.

Según confirmó EFE el futbolista brasileño nacionalizado español tomó la determinación de no ejercitarse con el grupo por la medida del Comité de Competición por el episodio del pasado 7 de abril contra Barcelona en el Camp Nou.

En ese duelo Costa se refirió al árbitro Jesús Gil Manzano con un poco amigable “me cago en tu puta madre”, según reflejó el acta que entregó el juez. Además el colegiado remarcó que en sendas ocasiones fue tomado por el brazo con el objeto de impedir que mostrara las amonestaciones a José María Giménez y Diego Godín.