El fútbol inglés se vio envuelto en una gran polémica cuando se supo que Marcelo Bielsa envió a uno de sus colaboradores para “espiar” a sus rivales de la Football League Championship, en ese caso en Derby County.

El entrenador argentino sustuvo, y sigue sosteniendo, que no hizo nada ilegal y que es una técnica que ha utilizado a lo largo de toda su carrera. Sin embargo, la English Football League (EFL) lo encontró culpable y lo acusó de actuar en contra de la “buena fe”.

El Leeds United fue sancionado con una multa de 200.000 libras esterlinas por el caso de espionaje. Además, el ente regulador desarrollará una nueva ley que establecerá que los equipos no podrán ver los entrenamientos de su próximo rival 72 horas antes del partido.