Para contar esta historia nos vemos obligados a retrotraernos al 19 de noviembre de 1969, y situarnos en el imponente Estadio de Maracaná. En esa ocasión, Pelé defendía los colores del Santos, donde jugó la mayor parte de su carrera, frente al Vasco Da Gama, en un partido que quedará en la memoria de todo el mundo del fútbol, como uno de los hitos más discutidos de la historia.

El encuentro, que tuvo a 65.000 testigos presentes en el estadio, estaba igualado en uno, hasta que Manoel Amaro señaló la pena máxima a favor del Santos, dándole la posibilidad a Pelé de conseguir aquella epopeya. El 10 del Peixe no sólo asumió la responsabilidad, sino que luego de cobijar la pelota entre sus manos, y de una leve carrera, definió ese penal al palo izquierdo del arquero Edgardo Andrada, y encendió la llama de este mito.

“Estaba cerca de la jugada y pité penal con total tranquilidad. Si tuviera que volver a hacerlo, lo haría. Lo hice con honestidad, pero reconozco que estaba deseando pasar a la historia como el árbitro que concedió el gol 1000 de Pelé”, aseguró tiempo después el juez de aquella noche.

Los presentes allí rezan que en el segundo que la pelota besó la red el tiempo se detuvo. La euforia explotó en cámara lenta, al punto tal que cuando los protagonistas se percataron, Pelé se encontraba llevado en andas por fanáticos, y rodeado de una multitud. Fotógrafos. Hinchas. Periodistas. Todos quisieron ser parte de esta epopeya.

“Yo ya tenía mucha experiencia, había jugado mundiales, pero ese día, por primera vez en un campo de juego, me temblaban las piernas. Tenía miedo de no marcar”, deslizó luego del paso de los años el Rey del fútbol.

Dejando de lado los condimentos de aquella noche, que pareció ficción, está el hecho de que con el paso de los años fueron varios los que preguntaron realmente si el brasileño efectivamente había alcanzado esa cifra. Es aquí donde nos encontramos con diversas posturas.

El propio futbolista sostiene que en los números de toda su carrera convirtió 1284 goles en 1367 partidos. Pero contradiciendo al astro, la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS) reza que Pelé se retiró habiendo marcado 541 veces en 560 ocasiones.

Al realizar esta cuenta, se esgrime que Pelé, en su afán de alcanzar los 1000 goles, añadió en la lista anotaciones en amistosos y partidos de pretemporada. Pero eso no es todo, ya que también se le “computan” aquellos marcados en el ejército de Brasil, en el Sindicato de Atletas de San Pablo, etc.

A la hora de hablar de cifras, quizás nunca se sepa la verdadera que ofreció Edson Arantes Do Nascimento, pero de algo no cabe duda: en esa noche en el Maracaná algo nació. La leyenda de los 1000 goles cobró semejante fuerza, que verdaderamente a ninguno de los 65.000 espectadores le va a importar esta polémica. Al punto tal, que la torcida de Brasil seguirá entonando el famoso “Mil gols, mil gols, mil gols, só Pelé, só Pelé, só Pele”, hasta que aquella melodía quede inmortalizada en el tiempo.

Por Nicolás Bruno.