Fue la tarde perfecta para Dirk Kuyt, el delantero holandés marcó por triplicado ante Heracles y ayudó a su equipo a salir campeón; logro que no se repetía desde 1999, cuando el equipo dirigido en ese entonces por Leo Beenhakker se consagró en la Eredivise.

Fue Gio Van Bronckhorst quien 18 años después comandó al equipo de Rotterdam en su camino a una nueva vuelta olímpica. El fin de semana pasado había perdido la chance de consagrarse por la derrota ante Excelsior y ahora, en De Kuip , se dio el lujo de festejar con su gente, el campeonato n° 15 en su historia.