Barcelona es un equipo plagado de estrellas sin embargo tuvieron que pasar cinco temporadas para que alguien más que Lionel Messi convierta fuera de casa en juegos de la fase eliminatoria del máximo certamen.

Ayer el blaugrana igualó 1-1 ante Napoli, por la ida de los octavos de final de la Champions League, y el tanto que convirtió Antoine Griezmann terminó con una larga racha de sequía en el plantel.

Recién el 12 de mayo de 2015, en Alemania, cuando Barcelona perdió por 3-2 ante Bayern Munich (aunque igualmente se clasificó), se había dado el último gol de alguien que no fuera la Pulga.

Esa noche en el Allianz Arena quien marcó por duplicado fue el brasileño Neymar, y a partir de allí comenzó una extensa e increíble racha.

Un año después Messi marcó dos ante Arsenal por los octavos de final, pero en cuartos el Barça quedó eliminado tras perder 2-0 con Atlético de Madrid en el Vicente Calderón.

En 2017 el blaugrana cayó 4-0 en su visita a PSG en octavos (en la revancha se dio el mítico triunfo 6-1), y en cuartos fue goleado 3-0 por Juventus en Turín. Recién en la Champions 2017-2018, Messi volvió a marcar en el 1-1 en Londres ante Chelsea, y tras superar a los Blues llegó la derrota 3-0 ante Roma en la capital italiana.

Por último, en la temporada pasada, los españoles igualaron 0-0 en su visita a Lyon, en octavos: luego fue victoria 1-0 ante Manchester United, en Inglaterra, con un tanto en contra de Luke Shaw y, finalmente llegó la eliminación en semis a manos de Liverpool con aquel 4-0 en Anfield Road.