A seis meses de su llegada a la Casa Blanca, el belga Eden Hazard reconoció que su arranque fue lento con una crítica principal que apuntó a su forma física. Ahora el jugador que costó cerca de 100 millones de euros no tuvo problemas en reconocer los problemas.

“Es verdad. No lo esconderé. Cuando estoy de vacaciones, estoy de vacaciones. Subí 5 kilos en el receso”, apuntó el belga en diálogo con Sport, aunque confesó que a los diez días ya había recuperado su peso normal.

Poco a poco se fue afianzando en el esquema de Zinedine Zidane, y hoy Hazard en una pieza clave para el fútbol del Merengue: “Los primeros dos meses lo que propuse no fue suficiente. Yo sabía que podía hacerlo mejor. Realmente así fue con el paso del tiempo. Al comienzo pensé en hacer las cosas simples y traté de dar muchos pases. La gente esperaba que yo driblara”, aclaró sobre su baja forma.