En lo que fue el primer partido oficial entre ambos, y además representó la visita inicial de Lionel Messi al mítico San Paolo, Napoli y Barcelona no se sacaron ventajas.

Los 90′ que abrieron esta llave de octavos de final de la Champions League mostraron paridad, con un local que encontró un golazo y cuidó los espacios todo el partido (con un primer tiempo perfecto) mientras que la visita se perdió en su tenencia de pelota hasta que el galo puso el resultado final.

El equipo comandado por Gennaro Gattuso hizo su negocio, aunque claro está ahora deberá plantear con otro sello la revancha si es que quiere seguir con vida en el máximo certamen de la UEFA.

En los 45′ iniciales se vio lo mejor de los italianos: sobre la media hora Dries Mertens metió un golazo de contra, para igualar a Marek Hamsik como máximo goleador del club, y antes del descanso Konstantinos Manolas casi se choca con el gol.

De cara al complemento Barcelona logró romper con la impotencia de sus ataques cuando un buen pase de Sergio Busquets (quien se perderá la revancha) encontró a Nelson Semedo que con un preciso centro le sirvió el empate a Antoine Griezmann.

No obstante sobre el cierre el arco blaugrana pasó zozobra por duplicado: primero Marc-André Ter Stegen contuvo abajo un tiro de Lorenzo Insigne, y luego achicó con rapidez para evitar la conquista de José Callejón.

Además, el once de Quique Setién recibió una mala noticia pensando en la vuelta cuando el chileno Arturo Vidal vio la roja producto de una falta y reacción posterior ante el portugués Mario Rui.

Así las cosas el Barça llegará sentido a marzo próximo aunque el empate final obliga a los napolitanos a ir al Camp Nou en búsqueda de al menos una igualdad para forzar los penales.