Definitivamente la Champions League no es ese certamen donde el equipo de Manuel Pellegrini goce de buena fortuna. Los resultados no lo acompañan desde hace varias ediciones, donde durante dos años seguidos se tuvo que cruzar de forma temprana con Barcelona, el gran ‘cuco’.
En esta nueva edición de la competencia más importante a nivel europeo, la suerte no mejoró del todo, y el sorteo le puso en frente al actual subcampeón, Juventus.

Los de Turín actualmente son un equipo joven, que se encuentra en formación y, en un proceso de trasvasamiento, ha sufrido muchas modificaciones en su once titular con respecto a la temporada pasada. Sus tres partidas más notables son las de Vidal, Tévez y Pirlo. Los tres consolidaron un trípode que lo llevó a lo más alto durante la temporada pasada. Pese a ello, Juventus se aferró a un estilo de juego que le rindió frutos en la anterior edición Champions League: cerrarse abajo y esperar que el rival se rinda psicológicamente ante la gran muralla construida al borde de su propia área.

Durante todo el primer tiempo las únicas ocasiones de peligro real que generó Manchester City fueron rebotes; Fernandinho fue clave para lograr el remate al borde de la medialuna, sin embargo el gran trabajo de Buffon (y la fotuna) impidieron que los locales se hagan con la ventaja. Yaya Touré y Fernandinho demostraron un gran trabajo complementario en el mediocampo, pero allá arriba la presencia de Sterling no logró colmar las expectativas, al malograr oportunidades y mostrarse algo mezquino con el balón. Sin dudas Sergio Agüero, ausente por una molestia, se hizo extrañar.

El primer gol del partido sin dudas fue inválido, el defensor ciudadano, Vincent Kompany, saltó en un corner a cabecear el balón, con el pequeño detalle que lo hizo apoyándose en Giorgio Chiellini cometiéndole falta, el árbitro no supo apreciar esta jugada y cobró el gol para los del City. Pellegrini parecía sacarse la mufa, pero la alegría duró poco. Sobre el final, un magnífico pase-centro de Pogbá, de esos que solo logran los que llevan un guante en el pie y cuentan con una dotada visión del campo de juego, llegó a destino de Mario Mandzukic quien ‘sopló’ el balón para llevarlo al fondo de la red; el croata no había hecho un gran partido hasta entonces, pero ya es bien conocida la regla que rige la vida de todos los delanteros de área…

Siempre todo puede ser peor, y así lo fue para los dirigidos por Pellegrini que minutos después, tras un desafortunado rebote, pasarían a estar en desventaja gracias al increíble olfato y la contundencia del delantero español, Morata, que disparó visceralmente a la portería defendida por Hart. De esta forma Juventus, sorpresivamente, se adueño de la victoria. Los argentinos Sergio Agüero y Mauro Dybala entraron al partido en los últimos minutos pero no fueron decisivos. Juventus con oficio de campeón italiano, un Buffon que a los 37 años muestra más reflejos que cualquier otro portero de 20, una aguerrida defensa y dos delanteros como Mandzukic y Morata que se encuentran en su mejor momento profesionales, logró amargar lo que suponía ser una fiesta ciudadana en Manchester.

Los goles