Antes de concretarse la victoria de Tottenham ante Shkendija de Macedonia por 3-1, en la fase clasificatoria de la Europa League, un hecho singular llamó la atención: José Mourinho inspeccionó los arcos y encontró una irregularidad reglamentaria.

El entrenador portugués de los Spurs advirtió que su rival había achicado cinco centímetros la altura del travesaño, por lo que los delegados de la UEFA intercedieron, y tras dar el visto bueno al reclamo, obligaron al local a elevar el poste hasta la medida reglamentaria de 2.44 metros.

“Pensé que había crecido, pero luego me di cuenta que el objetivo era cinco centímetros menos”, apuntó Mourinho junto a una foto bajo los tres palos en un posteo de Instagram. Además, aclaró que los arqueros Hugo Lloris y Joe Hart se habían dado cuenta en el calentamiento previo: “Ellos pasan horas, horas y horas en el arco, por lo que saben cuándo no es del tamaño reglamentario. No soy arquero, pero veo fútbol desde niño y me di cuenta cuando me paré ahí, estiré los brazos y noté la distancia. Sentí que algo andaba mal de inmediato”.

Ahora la pelota está del lado de la UEFA ya que puede armarle un expediente disciplinario al club por el episodio en el estadio Tose Proeski Arena. No obstante, no suele ser local en ese recinto y eso podría dificultar la mala intención del equipo en este llamativo episodio.