En un partido que se definió en los instantes finales, Lazio se quedó este domingo con la Supercopa italiana tras vencer a Juventus 3-2 en el Estadio Olímpico de Roma.

El conjunto de la capital se encaminaba hacia una victoria sin sobresaltos, especialmente por la ventaja de dos goles que había sacado hasta los 40 minutos del segundo tiempo, gracias a un doblete de Ciro Immobile.

Pero allí apareció en todo su esplendor la figura de Paulo Dybala, el heredero de la camiseta 10 en la Vecchia Signora, quien en solo cinco minutos le dio el empate a Juventus, con un tanto de tiro libre y otro de penal, y la chance de llevar el encuentro a una prórroga.

Cuando era todo decepción en los hinchas de Lazio, Murgia le dio el triunfo a los 47’ST tras conectar un centro desde el costado izquierdo.

La Juve intentó alcanzar la igualdad, e incluso Buffon fue al área en la última jugada para buscar el cabezazo milagroso. Pero no pudo ser, y el fútbol italiano tiene su primer campeón de la temporada.