Luego de la tragedia personal que sufrió meses atrás, por el fallecimiento de su pequeña hija, Luis Enrique reasumió como entrenador del seleccionado de España.

Su vuelta no estuvo exenta de polémica, ya que Robert Moreno, quien lo reemplazara anteriormente, no quiso retornar a su papel de ayudante de campo y deseaba seguir hasta la Eurocopa.

“Me dijo que quería seguir como seleccionador hasta la Eurocopa y después volver a ser mi segundo. Entiendo que sea ambicioso, que le haga ilusión ser seleccionador, pero para mí es desleal. Para mí, la ambición desmesurada no es una virtud sino un gran defecto. Entiendo su decisión pero no la comparto”, sentenció.

Luego agregó. “Me siento muy orgulloso de la fortaleza y la entereza de todos ellos. Muy pronto me di cuenta de que tenía ganas de volver, de recuperar mi vida, reencontrarme con el fútbol y de demostrarle a mi familia que la vida continúa”.