No fue el resultado esperado por PSG. El empate dejó al millonario elenco parisino en el tercer lugar del grupo C de la Champions League. La frustración se corporizó en Neymar, quien además cargó contra el juez.

“No hay queja de los errores que se pueden cometer. El árbitro es un ser humano y puede cometer errores, aunque sea tan claro como fue el penalti. La forma en que ha tratado a los jugadores ha sido una falta de respeto. Por eso perdí el control y tuve unas palabras con él. Él tiene que respetar a todos los jugadores. No por tener un silbato o una tarjeta está por encima de todo el mundo. Yo le condeno por la forma en que me trató”, declaró el brasileño tras el partido.

El convencimiento en su posición fue tal que Ney se animó a ir más allá y pidió incluso una sanción para el holandés Kuipers: “Espero que la gente por encima de él pueda tomar parte”.

No es la primera vez que la joya del Scratch tiene un entrevero con un colegiado. Su habilidad lo lleva a cometer algunos excesos por los que recibe un castigo que a veces el exjugador de Barcelona tiende a exagerar por demás, como también sus reclamos a la autoridad.

No obstante más allá de la polémica en lo futbolístico el nivel del equipo de Thomas Tuchel no es el mejor en Europa. Por el momento existe el riesgo de quedar marginado de los octavos: Liverpool y Nápoli tienen 6, y recién en tercer lugar aparece PSG con 5. Por ello, tras el 1-1 en San Paolo, Neymar remarcó que “es difícil hablar en este momento” debido a que “el resultado no es bueno”.

“Hemos venido para ganar, nuestro equipo no tiene que pensar en empatar. Tenemos que pensar sólo en la victoria. No estoy satisfecho. Me voy a casa bien enfadado, muy irritado. Queríamos la victoria”, cerró.