El mundo todavía está shockeado, aunque intenta retomar su ritmo normal después del triste ataque que sufrió París el viernes y la posterior respuesta en Siria por parte del gobierno francés. Por eso, las autoridades madrileñas decidieron anunciar los cuidados que tomarán de cara a la organización del clásico español, entre Real Madrid y Barcelona, del domingo.

“Lógicamente, tomaremos todas las medidas necesarias. Como es lógico, tendremos en cuenta lo que ha sucedido en Francia y, de alguna forma, reforzaremos algunas de las medidas”, expresaron. Los controles serán más rigurosos, aunque el jueves darán más detalles según trascendió, luego de una reunión entre dirigentes de ambos clubes.

Además, el Gobierno de Madrid habló de “medidas especiales” para el partido que se disputará en el Santiago Bernabéu, recordando además que ya de por sí es “un partido de alto riesgo” por los antecedentes entre los ultras. De manera anticipada, pidieron a los hinchas que vayan “sin miedo”, pese a que habló del delicado momento que atraviesa el mundo por la “posibilidad de un ataque terrorista”.