Tener de compañero a Lionel Messi es directamente proporcional al nivel futbolístico de cada jugador. En Barcelona, la Pulga se cansó de hacer goles gracias a los centros y desbordes de Jordi Alba y, en consecuencia, el lateral izquierdo disfruta de las bondades de tener a Lío al lado.

“Para mí Leo no ha cambiado. Nuestra relación siempre ha sido la misma, es muy buena. Llevamos siete años jugando juntos y me ha hecho un mejor futbolista. Es incluso mejor que antes, cuando parecía imposible porque ya era el mejor del mundo”, afirmó, en diálogo con France Football.

Alba llegó procedente de Valencia en 2012 y rápidamente se convirtió en uno de los valores indiscutidos del blaugrana, que esta tarde buscará llegar a la final de Champions League.