El portero francés Hugo Lloris estuvo en el ojo de la tormenta esta semana no por cuestiones futbolísticas, sino por la multa que se le impuso por conducir ebrio el pasado 24 de agosto en Londres. El tribunal lo condenó a pagar 56 mil euros y además lo inhabilitó para manejar por 20 meses. En medio de este escándalo, quien lo defendió fue Mauricio Pochettino, su entrenador en Tottenham.

Pese a que Lloris no podrá atajar este fin de semana por una lesión, el argentino destacó. “El es el primero en arrepentirse de todo. Lo que pasó no fue bueno y él claramente no se siente bien”, dijo.

Y puntualizó. “No somos Dios, no podemos juzgar a las personas. Se castigó a si mismo”. Además, afirmó que conservará el cinta de capitán apenas esté en condiciones de jugar.