China es un destino tentador, es indudable. Los millones provenientes de la tierra del Sol Naciente atraen y son un mapa para que varias figuras decidan arribar. Pero no todo es dinero en la vida. También está el desafío deportivo, llegar para seguir ganando títulos y prestigio. Al menos, así lo entiende Arjen Robben.

El holandés que juega en Bayern Munich admitió que en su momento declinó varias ofertas del Asia porque, según su óptica, “básicamente estaría reconociendo que mi carrera ha terminado. Quiero seguir jugando al más alto nivel el mayor tiempo posible. Estoy disfrutando aquí y estoy jugando en uno de los mejores clubes del mundo, no sé por qué debería moverme a mi edad”, remarcó.

Y fue crítico con los jugadores que sí aceptan irse. “Lo de China en este momento es una locura. Están ofreciendo algunas cifras locas. Tuve algunas ofertas. El dinero sobre el papel es tanto que entiendo que por lo menos hay que considerarlo. Ellos están ofreciendo quizá cuatro, cinco o seis veces los montos que se ganan en un gran club. Sin embargo, no entiendo a los jugadores que se van a China a la edad de 27 o 28. Estos chicos están en la cima de su carrera”, añadió.